SEGUNDO TOUR. 1992
Si el año anterior Miguel Indurain aparecía como un ‘tapado’, en 1992, tras haber ganado la anterior edición del Tour y el último Giro de Italia, se presentaba como el gran favorito para el triunfo. Sin dejar espacio para las dudas, Miguel se enfundó el maillot amarillo desde el primer día, en una etapa prólogo disputada en San Sebastián.
Gianni Bugno, que había compartido podio con Miguel en la edición anterior, volvió a ser el principal rival. El italiano intentó quemar a Indurain en todos los terrenos, pero en ningún momento logró alterar el orden de la carrera. De hecho, la contrarreloj de la novena etapa, disputada en Luxemburgo, aumentó las diferencias, dejando prácticamente sentenciada la prueba. Bugno entró a 3,41 de Miguel y Chiappucci a 5,26.
El tiempo que consiguió recortar Chiappucci en las etapas de montaña no permitió a Indurain bajar los brazos en ningún momento. En Sestrieres (Italia) el escalador realizó una exhibición ante su público, pero sólo sirvió para distanciar a otros rivales, demostrando que Miguel cada vez se mostraba más fuerte en la montaña.
La carrera tuvo su desenlace en una nueva contrarreloj, entre Tours y Blois, en la que Indurain sacó casi 3 minutos al único corredor que podía hacerle sombra en la general, Chiappucci. Al final, en el podio de París, el tercer clasificado, Gianni Bugno, estaba a más de 10 minutos de diferencia, lo que dejaba constancia de la autoridad del navarro.
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